Península Ibérica y la Edad Media: Algo más allá de lo común

Para quienes no manejan el nombre o significado de Península Ibérica, no es más que una extensión geográfica. Esta se encuentra ubicada al suroeste de Europa y esta constituida por varios países, ente ellos: Portugal; Gibraltar; España y Andorra.

Matrices distintos

A diferencia de otros lugares, la Península Ibérica tuvo que experimentar una Edad Media con una transición totalmente diferente; a raíz del colapso del Imperio Romano, las revueltas y actos de vandalismo comenzaron a hacerse presentes. Sin embargo, los delitos se fueron intensificando ante la falta de alimento.

Los ciudadanos, indiferentemente su estatus social tuvieron que recurrir al hurto de alimentos para lograr subsistir ante la hambruna que enfrentaba la población. Cada día los habitantes eran espectadores del gran descenso de sus ciudades por una falta de distribución de recursos.

De vuelta al mundo rural

La situación se hacia cada vez más pesada dentro de las ciudades, siendo este el principal motivo por el que un gran número de los ciudadanos recurrió nuevamente a la vida rural; con las esperanzas de lograr obtener oportunidades distintas para sus familias.

Con parte de la población dejando la ciudad, y la mayoría de los que quedaban realizando actos de vandalismo; se empieza a manifestar inseguridad dentro y fuera de la misma. Al no haber personas dispuestas a resguardar las fronteras y la parte interna, las invasiones iniciaron a cobrar terreno.

Cristianismo arriba, Roma abajo

El cristianismo había tenido su comienzo desde temprano, sin embargo, fue en esta época cuando tomo un impulso semejante al de una corriente; dando lugar al gran auge de la misma y la oficialización de la religión.

Es importante señalar que a mediados del siglo V la cuidad de Roma ya había colapsado en relación a las invasiones del norte; siendo así como se sumaron tribus como los suevos, vándalos y alanos, atravesando la frontera de forma natural; para luego dirigirse directamente hacia las Galias, quien se consideraba el máximo líder romano en ese momento.

Visigodos

De esta forma al establecer un pacto fue que entraron los Pirineos que, más adelante se convirtieron en soldados ladrones al no recibir a tiempo sus salarios. De todas las tribus germánicas, quienes realmente lograron instalarse en la Península Ibérica fueron los Visigodos; por lo que el territorio paso a llevar el nombre de “reino Visigodo de Toledo”.

Los visigodos realizaron muchos procesos de transformaciones importantes, entre ellos la reforma en las monedas, al igual que publicidades de campaña militar en contra de los bizantinos y los suevos.

Acerca del autor